Buenas!!
Esta tarta bien se merece un post propio, con nuestros comentarios y nuestras sensaciones con ella.
Seguro que a tod@s nos ha pasado, que hacéis algo con cariño y luego cuando acaba y veis que ha superado vuestras expectativas os invade una sensación de satisfacción ¿Qué no?
A nosotras sí nos ha pasado y queremos compartirlo aquí con vosotr@s.
Os ponemos en antecedentes. Nos comentó una amiga si nos gustaría hacer una tarta para una persona muy especial... y para una celebración especial... porque 50 no se cumplen todos los días y menos estando tan sumamente estupenda!!! (desde aquí te felicitamos nuevamente Conchi 😗)
Así que... sin dudarlo y sin pestañear aceptamos la propuesta. Ha sido una experiencia genial, pasando porque nos gusta hacer estas cosas y siguiendo porque hemos estado haciéndola juntas.
Preparamos unos bizcochos de vainilla, de 4 tamaños diferentes, 30, 25, 20 y 15 centímetros. La idea que nos propusieron era una tarta de cuatro pisos!!! Bueno, lo primero que tuvimos que comprar un molde de 30 centímetros... porque medida de andar por casa como que no es... jejeje pero bueno, ahí que lo tenemos, porque seguro que esto no acaba aquí (rápidamente nos ha salido otro encargo 😊). Justito cabe en el horno... para que os hagáis una idea por si os toca preparar alguna.
El encargo era para un sábado noche, así que por la mañana nos juntamos en la bodega de casa y la transformamos en un obrador... poco nos costó, preparamos todo lo que necesitábamos y nos pusimos manos a la obra.
El relleno es crema de queso, así que mientras una la preparaba la otra iba preparando los bizcochos, cortádolos con la lira para que quedasen las capas del mismo grosor. Poco hizo falta para organizarnos, casi incluso ni hablar, una hacía una cosa y la otra preparaba lo siguiente.
Rellenamos y cubrimos los bizcochos. Según cubríamos uno lo íbamos guardando en la nevera para que no perdiera consistencia.
Una vez acabado y como ya estábamos metidas con esto, nos fuimos al restaurante donde cenaban para terminar de montarla y que se quedase en la cámara hasta la noche. Allí estuvimos con los propietarios y gerentes del restaurante, que desde aquí les saludamos y les damos las gracias, por el espacio que nos prestaron siendo la hora casi de las comidas y el trato recibido. Tuvimos que retocar un poquito alguna parte, porque aunque la distancia que nos separa es poca y el camino fácil, se movieron un poquito. Nada, dos apaños y comenzamos a montarla.
Según aumentaba la altura más contentas nos íbamos quedando, hasta el cuarto piso... que ahí ya nos quedamos enamoradas de ella.
Los adornos que escogimos fueron flores naturales y macarons. Pusimos claveles rosa pastel, y pequeñas rosas blancas. Para dar el último toque un poquito de paniculata y estatice... y tres macarons rosas que quedaban ideales. Como podéis ver quedó genial!!! y nosotras tan contentas del buen trabajo realizado.
Os dejamos unas fotos a ver si os gusta tanto como a nosotras.
Y a propósito del lugar de la celebración... fue en el Restaurante Beethoven, ¿os habéis acercado por ahí? Merece la pena, el trato es excepcional y la comida... es para probarla!!! Quien haya ido bien sabe que no queda nada en el plato 😋
Os dejamos el enlace a la web para que os animéis http://www.rtebeethoven.com/
Esta tarta bien se merece un post propio, con nuestros comentarios y nuestras sensaciones con ella.
Seguro que a tod@s nos ha pasado, que hacéis algo con cariño y luego cuando acaba y veis que ha superado vuestras expectativas os invade una sensación de satisfacción ¿Qué no?
A nosotras sí nos ha pasado y queremos compartirlo aquí con vosotr@s.
Os ponemos en antecedentes. Nos comentó una amiga si nos gustaría hacer una tarta para una persona muy especial... y para una celebración especial... porque 50 no se cumplen todos los días y menos estando tan sumamente estupenda!!! (desde aquí te felicitamos nuevamente Conchi 😗)
Así que... sin dudarlo y sin pestañear aceptamos la propuesta. Ha sido una experiencia genial, pasando porque nos gusta hacer estas cosas y siguiendo porque hemos estado haciéndola juntas.
Preparamos unos bizcochos de vainilla, de 4 tamaños diferentes, 30, 25, 20 y 15 centímetros. La idea que nos propusieron era una tarta de cuatro pisos!!! Bueno, lo primero que tuvimos que comprar un molde de 30 centímetros... porque medida de andar por casa como que no es... jejeje pero bueno, ahí que lo tenemos, porque seguro que esto no acaba aquí (rápidamente nos ha salido otro encargo 😊). Justito cabe en el horno... para que os hagáis una idea por si os toca preparar alguna.
El encargo era para un sábado noche, así que por la mañana nos juntamos en la bodega de casa y la transformamos en un obrador... poco nos costó, preparamos todo lo que necesitábamos y nos pusimos manos a la obra.
El relleno es crema de queso, así que mientras una la preparaba la otra iba preparando los bizcochos, cortádolos con la lira para que quedasen las capas del mismo grosor. Poco hizo falta para organizarnos, casi incluso ni hablar, una hacía una cosa y la otra preparaba lo siguiente.
Rellenamos y cubrimos los bizcochos. Según cubríamos uno lo íbamos guardando en la nevera para que no perdiera consistencia.
Una vez acabado y como ya estábamos metidas con esto, nos fuimos al restaurante donde cenaban para terminar de montarla y que se quedase en la cámara hasta la noche. Allí estuvimos con los propietarios y gerentes del restaurante, que desde aquí les saludamos y les damos las gracias, por el espacio que nos prestaron siendo la hora casi de las comidas y el trato recibido. Tuvimos que retocar un poquito alguna parte, porque aunque la distancia que nos separa es poca y el camino fácil, se movieron un poquito. Nada, dos apaños y comenzamos a montarla. Según aumentaba la altura más contentas nos íbamos quedando, hasta el cuarto piso... que ahí ya nos quedamos enamoradas de ella.
Los adornos que escogimos fueron flores naturales y macarons. Pusimos claveles rosa pastel, y pequeñas rosas blancas. Para dar el último toque un poquito de paniculata y estatice... y tres macarons rosas que quedaban ideales. Como podéis ver quedó genial!!! y nosotras tan contentas del buen trabajo realizado.
Os dejamos unas fotos a ver si os gusta tanto como a nosotras.
Y a propósito del lugar de la celebración... fue en el Restaurante Beethoven, ¿os habéis acercado por ahí? Merece la pena, el trato es excepcional y la comida... es para probarla!!! Quien haya ido bien sabe que no queda nada en el plato 😋
Os dejamos el enlace a la web para que os animéis http://www.rtebeethoven.com/

Comentarios
Publicar un comentario